
Fotograma Video monocanal 4k, 60fps (13:43)
Esta investigación artística Surgió a partir del encuentro entre mis recuerdos de infancia en los campos de Güicán de la Sierra, Boyacá, y mi interés por la tecnología aeroespacial.
Buscando antecedentes de innovaciones tecnológicas campesinas, encontré un reportaje del periódico El Tiempo del 8 de julio de 1969 en el que se entrevistaba a Raquel Vivas Rincón, de Floresta, Boyacá, quien elaboró junto con su empresa “Fábrica de Telas Huatay” un tejido de lana de oveja traída de Güicán de la Sierra, y la Concepción, Santander, con el propósito de cubrir el interior del transbordador espacial Apollo 11.
Algo que despertó mi interés de una manera más profunda fueron las últimas palabras que Raquel dijo en esa única entrevista que dio para el periodico. cierra la charla cuando exclama que en el interior del Apolo 11, donde fueron y regresaron los astronautas de la luna, debería oler a oveja, tal cual como el olor de la tela que tenía en sus manos.
Fue esta noción de reconocer el territorio a través del olor de una oveja, lo que me llevó a preguntarme sobre el habitar de las ovejas en Güicán de la Sierra y las tecnologías que estas han desplegado a lo largo del tiempo. Para acercarme a este territorio decidí explorar el vínculo que mis antepasados tenían con este grupo de ovinos. Documenté todo mi trasegar en unos videos en solitario y en compañía de un ovejo que me adoptó en su caminar y me mostró algunas rutas relacionadas con la pérdida de la trashumancia en la región.
















